Si tu sitio tiene un formulario de contacto, un registro de usuarios o una tienda, la nueva ley de protección de datos te aplica. Esta guía dice exactamente qué exige, con el texto oficial citado, y qué hay que dejar implementado.
La Ley N° 21.719 se publicó en el Diario Oficial el 13 de diciembre de 2024 y entra en plena vigencia el 1 de diciembre de 2026. Desde esa fecha crea además la Agencia de Protección de Datos Personales, que fiscaliza y sanciona.
Si tu sitio recibe datos de personas, sí. Y "datos" es mucho menos de lo que la gente imagina.
Un formulario de contacto que pide nombre y correo ya está tratando datos personales. También los está tratando el registro de una tienda, la inscripción a un curso, el chat que guarda conversaciones, la lista de correos de un newsletter y —esto sorprende a casi todos— la dirección IP que tu servidor y tu analítica registran de cada visita.
La ley llama "responsable de datos" a quien decide para qué se usan esos datos. En un sitio web ese es el dueño del negocio, no la agencia que lo programó ni la empresa donde está alojado. Es una distinción importante: quien responde ante la Agencia es el titular del sitio.
Pensar que esto es solo para empresas grandes o para las que venden bases de datos. La ley no distingue por tamaño: distingue por si tratas datos personales o no. Una pyme con un formulario de contacto tiene las mismas obligaciones de información que un banco — lo que cambia es la escala de lo que hay que describir, no la obligación.
No hay que adivinar qué poner en la política de privacidad: la ley trae la lista. Es el artículo 14 ter, y son doce puntos.
Cinco de esos doce puntos son texto legal que se redacta parecido para cualquier sitio. Los otros siete solo los puede responder el dueño del negocio: su razón social y RUT, quién revisa las solicitudes, para qué usa realmente los correos que recibe, con quién los comparte, dónde están alojados y cuánto tiempo los guarda.
Por eso una política de privacidad descargada de internet no cumple: describe un negocio que no es el tuyo. Y una política que declara tratamientos que no haces —o que omite los que sí haces— incumple igual que no tener ninguna.
Si tu correo corporativo es Gmail o Microsoft 365, o tu sitio está alojado fuera de Chile, hay transferencia internacional de datos y hay que declararla. No es ilegal ni hay que cambiar de proveedor: hay que decirlo.
"Previa" e "inequívoca" descarta la casilla que viene marcada por defecto y el "al enviar, aceptas nuestras políticas" en letra chica. Tiene que haber un acto: marcar algo que estaba desmarcado.
"Específica en cuanto a su finalidad" significa que si además vas a mandar promociones, ese es un permiso distinto y va en su propia casilla. No se puede pedir todo junto.
"Corresponde al responsable probar" es la parte que más se pasa por alto: si mañana alguien reclama, tienes que poder mostrar cuándo y cómo aceptó. Un formulario que no guarda esa evidencia no te sirve de prueba.
Hay una categoría con reglas más estrictas. La definición es textual y bastante más amplia de lo que se suele creer:
Una clínica dental o un centro de entrenamiento que pide medidas o antecedentes de salud. Un hogar de cuidado cuyas consultas mencionan una enfermedad. Una gestora hipotecaria o una plataforma de cursos, por la situación socioeconómica. Una fundación cuyo formulario revela orientación sexual, credo o militancia. Un control de acceso con huella, por biometría.
Para estos datos, el artículo 16 exige que el consentimiento se manifieste «en forma expresa». En la práctica: una casilla propia, con su propio texto, que diga qué dato sensible se trata y para qué. No puede ir escondido dentro del "acepto la política de privacidad".
Cualquier persona puede pedirte que le muestres, corrijas, elimines o entregues sus datos. Son derechos que, dice el artículo 4°, «son personales, intransferibles e irrenunciables y no pueden limitarse por ningún acto o convención» — o sea, ningún término y condición puede quitarlos.
| Lo que te piden | En cuánto hay que responder |
|---|---|
| Acceder, rectificar, eliminar, oponerse o portar sus datos | Acusar recibo y pronunciarse dentro de 30 días corridos, prorrogables una sola vez por otros 30 Art. 11 |
| Bloquear temporalmente el tratamiento | 2 días hábiles. Mientras no respondas, no puedes seguir tratando esos datos Art. 11 |
| Guardar el respaldo de tu respuesta | Siempre: hay que poder demostrar qué respondiste, cuándo y a qué dirección Art. 11 |
| Cobrar por esto | No. Rectificación, supresión y oposición son siempre gratuitas; el acceso, gratuito al menos una vez por trimestre Art. 10 |
Publicar la casilla de solicitudes enciende un reloj. Desde que alguien escribe, corren los 30 días. Si ese correo llega a una bandeja que nadie revisa, el incumplimiento termina siendo peor que no haber publicado nada. Antes de poner la dirección hay que decidir quién, con nombre y apellido, la revisa.
Circulan cifras alarmantes. Estas son las del texto de la ley, con su calificación exacta:
| Situación | Calificación | Sanción |
|---|---|---|
| No publicar la información del artículo 14 ter no tener política de privacidad | LEVE | Amonestación escrita o multa de hasta 5.000 UTM |
| No tener un canal operativo para ejercer los derechos, o no responder a tiempo | LEVE | Hasta 5.000 UTM |
| Tratar datos sin consentimiento, o usarlos para algo distinto de aquello para lo que se pidieron | GRAVE | Hasta 10.000 UTM |
| Medidas de seguridad insuficientes o no avisar una filtración | GRAVE | Hasta 10.000 UTM |
| Tratar datos sensibles a sabiendas en contravención a la ley | GRAVÍSIMA | Hasta 20.000 UTM |
Las infracciones gravísimas exigen mala fe. El texto usa las expresiones "a sabiendas", "maliciosamente" y "en forma fraudulenta". Un sitio desordenado de buena fe no cae ahí: cae en las leves o graves. Quien te diga que arriesgas cientos de millones por no tener una política de privacidad te está vendiendo con miedo.
La Agencia primero manda a corregir. El artículo 35 establece que, junto con sancionar, «señalará las medidas tendientes a subsanar las causales que dieron motivo a la sanción, las que deberán ser adoptadas en un plazo no mayor a sesenta días». El recargo del 50% viene si no se corrige.
Esto es lo que hay que dejar implementado en un sitio para cumplir. Sirve como pauta si lo vas a hacer con tu equipo, con tu abogado o con cualquier proveedor: pídele esta lista y compárala con lo que te entrega.
En Diprojects dejamos sitios cumpliendo esta lista: redactamos la política con lo que tu negocio hace de verdad, dejamos el formulario pidiendo consentimiento como corresponde, instalamos el aviso de cookies y dejamos funcionando el canal de solicitudes.
Escríbenos y lo revisamosY si prefieres hacerlo por dentro o con otro proveedor, esta guía es tuya igual: para eso la publicamos. El texto que redactamos es una base — el contenido final lo revisa y aprueba el dueño del sitio, que es quien la ley define como responsable de los datos.