Publicar seguido no es una estrategia. Administramos las redes de un negocio con un plan detrás: a quién le habla, qué tiene que pasar cuando lo ven y cómo se mide si está pasando.
Qué se publica y por qué. Líneas de contenido definidas para el negocio, no un calendario genérico de efemérides.
Qué sale cada semana, aprobado antes de producirse. Sin sorpresas y sin publicaciones improvisadas el mismo día.
Diseño gráfico, edición de video y redacción. Somos agencia de diseño: las piezas se diseñan, no se rellenan.
Nos hacemos cargo de publicar en los horarios definidos, con los textos y las etiquetas ya revisadas.
Respuesta a comentarios y mensajes según un criterio acordado, incluido qué hacer cuando el comentario es una queja.
Qué funcionó, qué no y qué se cambia el mes siguiente.
Las impresiones no son un resultado. Miden cuántas veces apareció algo en una pantalla, no si sirvió de algo.
Reportamos lo que se puede accionar: qué publicaciones generaron conversaciones, cuántas personas llegaron al sitio desde las redes, qué tipo de contenido sostiene la atención y cuál se abandona a los dos segundos. Y decimos cuando algo no funcionó, que es la parte del reporte que sirve para decidir el mes siguiente.
Antes de proponer un plan miramos dónde está de verdad la demanda del negocio. Hay rubros donde las redes sociales son el canal principal, y otros donde el esfuerzo rinde mucho más en otra parte: aparecer en buscadores, presentarse a licitaciones públicas o trabajar la relación directa con clientes que ya compran.
Lo decimos aunque signifique proponer menos servicio del que se pidió. Un plan de redes sostenido durante meses en un negocio cuya demanda no pasa por ahí es dinero que rinde poco.
Depende de cuántas redes se administran, cuántas piezas se producen al mes y si incluye video o solo diseño gráfico. Definimos el plan sobre esas tres variables y entregamos un valor mensual cerrado. Un plan de dos publicaciones semanales en una red y uno con producción audiovisual en varias no se cotizan igual.
Trabajamos principalmente Instagram y Facebook, y LinkedIn cuando el negocio vende a otras empresas. Recomendamos concentrar el esfuerzo en las redes donde está el público del negocio en vez de estar en todas: mantener cinco cuentas a medias rinde menos que dos bien llevadas.
El cliente, siempre. Trabajamos sobre cuentas que están a su nombre, con accesos delegados que puede revocar cuando quiera. Nunca creamos las cuentas a nombre de la agencia: eso deja al negocio sin su propia audiencia el día que cambia de proveedor.
Podemos administrarla, pero el presupuesto de pauta va aparte y se paga directamente a la plataforma con el medio de pago del cliente. Preferimos que la inversión publicitaria sea visible y esté a su nombre, no mezclada dentro de una factura de servicios.
Sí, cuando la agencia accede a datos de los clientes del negocio: mensajes directos, bases de correos, listas para pauta. En esa relación el negocio es el responsable y la agencia el encargado de tratamiento, y la Ley 21.719 exige que ese encargo conste por contrato.
Revisamos las cuentas que ya tienes y te decimos con franqueza si las redes son el mejor lugar para ese presupuesto.
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